Puntos Clave
- Masa y superficie: 160 toneladas de mármol revisten 4.190 metros cuadrados de interiores, con puertas correderas de hasta 150 kg sin manillas.
- Reconocimiento del sector: The Amauris Vienna es el primer hotel de la ciudad admitido en el circuito Relais & Châteaux.
- Configuración operativa: 62 habitaciones rediseñadas en un edificio de 1860, con instalación solar en cubierta y gestión digital sin papel.
El dato estructural: el mármol como sistema portante estético
The Amauris Vienna abre sus puertas en el Kärntner Ring con un dato que define su identidad técnica antes incluso que la narrativa: 160 toneladas de mármol distribuidas en 4.190 metros cuadrados de superficie interior. El material no es decoración accesoria, es estructura visual recurrente, desplegada en cuatro variantes cromáticas —blanco, verde, azul, rojo— que marcan los recorridos del edificio. Las puertas, algunas de las cuales superan los 150 kilogramos, carecen de manillas y quedan integradas a ras con las paredes, un detalle constructivo que elimina cualquier discontinuidad visual en los pasillos.

La envolvente histórica: 1860, Ringstrasse, restauración conservadora
El edificio data de 1860, periodo de expansión de la Ringstrasse, proyectado por los arquitectos Wilhelm von Flattich y Carl Schumann. Nacido como residencia aristocrática, albergó durante décadas el Hotel Ring antes de la intervención de reconversión firmada por el estudio HOPPE + Partner Architekten, con la dirección de interiores a cargo de Nikola Arambašić. Las obras, que se prolongaron durante aproximadamente dos años, mantuvieron operativos elementos originales: la escalinata histórica, el ascensor hidráulico de principios del siglo XX con paneles de hierro fundido, los estucos ornamentales. La certificación obtenida mediante el ingreso en Relais & Châteaux es el primer caso en Viena, un dato que sitúa al establecimiento en un perímetro reducido de hoteles independientes verificados según estándares de cocina y servicio.

Las 62 unidades: estratificación estilística medible
Las habitaciones y suites, 62 en total, no siguen un diseño repetido: cada unidad combina elementos Art Nouveau, detalles Art Déco y mobiliario contemporáneo firmado por Vitra, Minotti y Potocco. Los suelos son de madera en espiga, los techos conservan las alturas originales decimonónicas, la paleta cromática se mueve entre blancos y grises con acentos puntuales en terciopelo. Las unidades de mayor metraje incorporan bustos de mármol, vestidores independientes y bares equipados, configurándose como apartamentos autónomos más que como habitaciones de hotel estándar.
Zona de bienestar: piscina, saunas, protocolos Technogym
El spa se alcanza a través del ascensor histórico y se organiza en torno a una piscina cubierta con lucernario cenital. El paquete técnico incluye sauna finlandesa, baño turco, bañera de hidromasaje y fuente de hielo para completar el ciclo térmico. El centro de fitness cuenta con maquinaria Technogym de última generación. Los tratamientos corporales y faciales emplean la línea Acqua di Parma.

Cocina: técnica de reinterpretación sobre base vienesa
El restaurante Glasswing, dirigido por el chef Alexandru Simon, trabaja injertos técnicos entre la cocina vienesa tradicional y componentes asiáticos: chucrut combinado con fideos, kimchi y sésamo, spätzle de queso integrados con miso. El bar de la planta baja sirve espumosos austriacos en copas de cristal, con mesas exteriores orientadas hacia la Ringstrasse para el servicio diurno.

Colección privada e infraestructura energética
Las obras expuestas en los espacios comunes y en las habitaciones proceden de la colección privada de la propiedad, con piezas de Carl Moll y Olga Wisinger-Florian. En la azotea se ha instalado una planta solar que convierte energía para los consumos internos. La gestión de huéspedes está digitalizada mediante tabletas en habitación y comunicación sin soporte de papel.

Proyección
El modelo The Amauris fija un parámetro operativo replicable: recuperación conservadora de una envolvente histórica, saturación matérica con mármol estructural, integración de tecnologías de bajo impacto energético. La combinación de estos tres factores técnicos —no la estética aislada— define el estándar sobre el que se medirán otros proyectos de reconversión hotelera en la capital austriaca durante los próximos ciclos de inversión inmobiliaria.
