Puntos Clave

  • Ventaja fiscal: Un vehículo con éco-score positivo obtiene hasta un 70% de reducción sobre el beneficio en especie (ventaja en naturaleza), generando un ahorro mensual relevante por cada vehículo de empresa.
  • Audi Q6 e-tron: Primer y único SUV premium de su categoría en obtener el éco-score positivo según los criterios de la ADEME, gracias a baterías fabricadas en Europa y ensamblaje en Ingolstadt.
  • BMW iX3 penalizado: Una autonomía WLTP superior a los 800 km, lograda con baterías de mayor tamaño, ha comprometido la puntuación medioambiental del modelo, dejándolo fuera de los beneficios fiscales franceses.

El mecanismo del éco-score

Desde 2025, Francia ha integrado el éco-score en el cálculo del beneficio en especie reconocido por el uso privado de los vehículos de empresa. La puntuación evalúa la huella medioambiental completa del vehículo, desde la producción de la batería hasta la logística de transporte, sin limitarse a las emisiones del tubo de escape.



Éco-Score Auto: Audi Q6 e-tron Supera al BMW iX3 en Francia - Foto 1

Un vehículo clasificado positivamente según los criterios de la ADEME se beneficia de una reducción de hasta el 70% sobre este cálculo. La diferencia económica para una empresa que elige un modelo con puntuación favorable frente a uno penalizado resulta considerable a nivel anual por cada vehículo. En el segmento premium, donde las flotas de empresa representan una parte relevante de las matriculaciones, este factor ha incidido de inmediato en los pedidos.

Audi se adelanta a BMW en el terreno normativo

El Q6 e-tron de Audi es, por el momento, el único SUV premium de su categoría que ha superado el umbral exigido por la ADEME. El resultado proviene de una reorganización productiva específica: baterías fabricadas en Europa, ensamblaje concentrado en Ingolstadt, y plantas de producción con cero emisiones de carbono. Para el mercado francés, Audi ha desarrollado variantes específicas del modelo, calibradas para optimizar la puntuación medioambiental.

El BMW iX3 no ha alcanzado el mismo resultado. La decisión técnica de apostar por una autonomía WLTP superior a los 800 km exigió baterías de mayor tamaño, con un impacto medioambiental en la fase de producción que redujo la puntuación global del vehículo. Una especificación técnica pensada para la autonomía se ha traducido en una desventaja fiscal directa en el mercado francés.



Éco-Score Auto: Audi Q6 e-tron Supera al BMW iX3 en Francia - Foto 2

La respuesta de los fabricantes alemanes

La pérdida de competitividad en el segmento premium francés ha llevado a BMW, Mercedes y otros fabricantes a revisar sus estrategias de producto. La localización de la producción y la reducción de la huella de carbono de los modelos se han convertido en variables de diseño, y ya no son solo elementos de comunicación.

El panorama fiscal alemán

En Alemania, la fiscalidad de los vehículos de empresa sigue un camino distinto. Para 2026 se mantiene confirmado el tipo del 0,25% sobre el valor de catálogo para los vehículos eléctricos de gama accesible, mientras que los híbridos enchufables permanecen en el 0,5%. Los vehículos de gasolina y diésel se gravan según cilindrada y emisiones de CO₂ mediante un sistema por tramos.

Los vehículos eléctricos matriculados hasta 2030 permanecen exentos del impuesto de circulación (Kfz-Steuer) hasta 2035. El SPD ha propuesto elevar la tributación de los vehículos de combustión hasta el 1,5% del valor de catálogo en función de las emisiones, una señal de que también en Berlín la palanca fiscal se considera un instrumento para orientar las decisiones de flota.



Éco-Score Auto: Audi Q6 e-tron Supera al BMW iX3 en Francia - Foto 3

Perspectiva

La competencia entre los fabricantes premium alemanes se traslada a un terreno nuevo: la huella de carbono y la localización de la cadena productiva se convierten en parámetros tan decisivos como las prestaciones. La manera en que cada fabricante reaccione ante estos criterios determinará el reparto de las cuotas de mercado en los próximos ciclos de producto.